15/7/2008

Reflexiones sobre la Didáctica en educación.

Didáctica, TIC's, y Cs. Sociales...
La didáctica, sin duda, es una de las variantes de la educación más complejas de llevar por el profesor. Por un lado, tiene que ver con la reflexión metodológica y por otro lado con las técnicas a emplear para llevar a cabo el proceso de enseñanza aprendizaje.

Ahora bien la Didáctica no sólo tiene que ver con lo técnico y conceptual, sino también con otros ámbitos que se dan en la sala de clase, por ejemplo, la variante del contexto socioeconómico de los estudiantes, el PEI del establecimiento, etc.

Es decir, no es posible realizar buenas prácticas docentes si antes no se hace un planteamiento teórico respecto al capital cultural con el que estamos trabajando. Considero que la contextualización de la didáctica es vital y conlleva un trabajo que no está exento de problemáticas. Algunos de los aspectos más complejos que considero analizar tiene que ver con la planificación y el espacio y tiempo que se le otorga a las TIC’s.

Como sabemos vivimos en la sociedad del conocimiento, donde la informática lleva la delantera en todos los aspectos de la vida educativa. No resulta productivo obviar este aspecto de la educación del siglo XXI, muchos profesores aún seguimos enfocando nuestras realizaciones pedagógicas con los antiguos modelos de enseñanza dejando atrás la amplia gama de herramientas que nos entrega la tecnología y el Internet.

Muchas veces por ser profesores de historia y cs. sociales nos encuadramos en la lectura, los documentos y los mapas, claramente, son herramientas importantes, pero son una más de todo el resto. No se trata de olvidar lo antaño por lo novedoso de la informática y el mundo de recurso que ofrece, sino de llevar un equilibrio entro lo moderno y lo pasado en las formas de enseñar.
Pienso que los profesores de historias que llevan a cabo esto último llevan la delantera, pues extrapolan no solamente sus conocimientos, sino también sus propias prácticas docentes.

La TIC’s hoy por hoy marcan la pauta y en enseñanza de las ciencias sociales tales como: economía, sociología, historia, demografía, etc. representan múltiples ventanas de ayuda que permiten abarcar los contenidos de maneras mucho más completas y pedagógicas.

Está claro que el profesor no lo hace un computador ni la pizarra o el establecimiento al que pertenece, sino que se hace a si mismo por medio de su vocación y su profesionalismo. Al igual que un doctor que salva vidas, los profesores salvamos el futuro y en relación a esto último mi pensamiento al respecto es que las TIC’s y la didáctica de la historia y las cs. Sociales deben ser tratadas mediante un proceso filosófico, práctico y moderno que permita no sólo aprender conceptos, sino también formar actitudes en los estudiantes.
Alan Carrasco Silva.

Ensayo:


“UNESCO, Estándares de competencias en TIC para docentes”

Resulta valioso poder tener como estudiantes de pedagogía un documento que está a la vanguardia de lo que se está viendo en clases. “Estándares UNESCO de competencia en TIC para docentes” es una publicación recién de enero pasado, en consecuencia, la lectura y la información que aporta es actualizada respecto a las TIC’s; que es un tema que necesita ser reformulado en lo teórico y práctico continuamente más aún cuando el tópico en cuestión tiene que ver con: la información y el docente en el siglo XXI.
La información y las comunicaciones son de rápido caminar, y quines pretenden dedicarse de manera directa o indirecta a ella deben estar cotidianamente “reseteando” sus propios conocimiento al respecto.
A modo de introducción considero que la UNESCO como organismo mundial cumple con su misión de abordar el tema educacional y dar lineamientos a seguir; asimismo, se compromete con un ideal de docentes y estudiantes que contribuyan al mejoramiento de las sociedades que componen el mundo. Sin embargo, el carácter “mundializardor” (esto entendido como generalización y que, más de las veces, se olvida del “detalle” dejando intersticios) de UNESCO hace que países latinoamericanos, asiáticos y africanos puedan encontrar lineamientos que son realmente difíciles de seguir, pues, las condiciones en términos de recursos humanos y económicos no están disponibles y puede ocurrir que ni siquiera los gobiernos de turnos de los países tercermundistas tengan políticas claras en materia educativa/informática; pienso, por ejemplo, en Bolivia o en Tanzania. Si vemos el caso nacional, claramente, hay avances considerables en estas políticas; es más la informática es uno de los pilares de la Reforma Educacional chilena ¿Pero, qué ocurre en la práctica? ¿La realidad de nuestra educación es armónica con el ideal que expone la Reforma Educacional en este ámbito? ¿Se puede llegar a un óptimo informático cuando aún no hay una alfabetización eficaz de nuestros estudiantes y población en general? Finalmente ¿Se puede llegar a adquirir las “capacidades necesarias” [1] cuando aún el 80% de los chilenos no comprendemos lo que leemos? ¿O es que las TIC’s son el camino que nos llevará a la superación de este mal endémico? Claramente, se puede llegar a un mejoramiento y alcanzar los ideales que establece el documento en cuestión, pero hay que ver qué tan lejos o qué tan cerca estamos de llegar a esa meta. Pienso que hay que considerar la actualidad estudiantil. Estudiantes que desde un tiempo ha esta parte no están precisamente sentados en las salas de clases, sino que están luchando en las calles.
Considero que la UNESCO publica una información sumamente valiosa, pero de tan optimista que resulta hace ver un poco onírico el horizonte que nos presenta, esto último viéndolo desde la realidad latinoamericana y chilena, de la enseñanza pública y no la privada.
Respecto a la labor que le otorga el documento al docente cabe resaltar la siguiente afirmación: “El docente es la persona que desempeña el papel más importante en la tarea de ayudar a los estudiantes a adquirir esas capacidades”[2]. Si la UNESCO considera al docente como el cumplidor del papel MÁS IMPORTANTE en la tarea de empoderar a los estudiantes frente a los conocimientos, habilidades y actitudes, pregunto: ¿Cuál es el papel que la sociedad le entrega al docente en éste proceso? En este sentido, hay que preguntarse además qué somos o qué representa el profesorado para la sociedad del siglo XXI. En otra época éramos quienes teníamos el poder, los que más sabíamos y nuestra palabra era ley, pero ahora las cosas han cambiado y dejamos de ser la “autoridad del pueblo”; ahora el escenario es otro somos: profesores taxis, dependencia del mundo privado, etc. Por otro lado ¿Cómo nos vemos los profesores a nosotros mismos? Pienso que esta parte es la más importante y es la que debe revisarse, sino en un ámbito general sí en un sentido personal por lo menos. ¿Somos capaces de empoderar a nuestros alumnos en las necesidades de llegar a ser solucionadores, buscadores, innovadores, comunicadores y ciudadanos responsables? ¿Cuántos de nosotros tenemos esas necesidades integradas en nuestro quehacer pedagógico?
Hay que destacar, por otro lado, la visión que promociona UNESCO respecto a la educación. Este organismo concibe al profesor como un líder y gestor del cambio tanto en las salas de clases como con sus pares, reconoce también la necesidad que este se vincule de manera comprometida con las TIC’s, innovando en la forma de enseñar y de producir el conocimiento siendo un aporte concreto al mejoramiento social y cultural de las naciones, esto es: “objetivo general de este proyecto no es sólo mejorar la práctica de los docentes, sino también hacerlo de manera que ayude a mejorar la calidad del sistema educativo, a fin de que éste contribuya al desarrollo económico y social del país”[3].
Uno de los aspectos que más llama la atención es la importancia que se le da a los ESTANDARES como fundamentos bases para cumplir los objetivos y metas que se aprecian en el documento. “Los Estándares permitirán además que los encargados de adoptar decisiones en el ámbito de la formación de docentes evalúen cómo esas ofertas de cursos cumplen con las competencias exigidas en sus respectivos países y cómo, por consiguiente, pueden contribuir a orientar el desarrollo de capacidades y competencias específicas del personal docente, que se adecuen tanto a la profesión como a las metas nacionales de desarrollo económico y social”[4]. En este sentido también se hace especial hincapié en los formadores de docentes, lo que desde mi punto de vista es vital y una de las cosas más llamativas, puesto que, siempre se ha puesto la atención al profesor y a sus alumnos, pero nunca se había manifestado (hasta ahora) una preocupación por el “profesor y sus profesores/alumnos”. Es decir, en quines forman a los docentes del mañana, lo que alude específicamente a la labor de las universidades y centros de educación superior que son los que proporcionan a estos profesionales que luego se integraran en el ámbito social, político y económico de sus respectivos países.
Otro punto que es importante es el aspecto político de UNESCO que se aprecia en los siguientes puntos[5]:

• Inculcar valores fundamentales y transmitir el legado cultural.
• Apoyar el desarrollo personal de jóvenes y adultos.
• Promover la democracia e incrementar la participación social especialmente de mujeres y minorías.
• Impulsar el entendimiento entre culturas y la solución pacífica de conflictos y, mejorar la salud y el bienestar,
• Apoyar el desarrollo económico, reducir la pobreza y aumentar la prosperidad de todos.

Valores, desarrollo, democracia, paz y pobreza son los conceptos que sustentan al documento. Claramente, tiene una línea política que va más allá de la izquierda o derecha va por una tercera vía, pero siempre con énfasis en lo social. No tiene una visión revolucionaria de facto, pero tampoco son “mandatos” de tipo statu quo. Es una manera sui generis de ver y comprender a las personas/ciudadanos y al mundo, pero siempre manifestando la necesidad de mejoramiento de la realidad social desde la democracia, como por ejemplo, la consigna de “educación para todos”[6] y por qué no decir “para todos por igual” aunque suene redundante, pero pienso que en términos políticos e ideológicos cambiaría mucho el sentido de la educación; al mismo tiempo que produciría conflictos.
Finalmente, el tema de las TIC’s se entiende más allá de de un profesor con sus alumnos en computadores, tiene que ver con la manifestación clara de entregar herramientas acorde a los tiempos, pues, las herramientas para comprender la realidad y modificarla depende de la renovación de estas mismas. El rol de profesor del siglo XXI tiene un claro factor informático, pero también formador y de cambio.
El mismo documento ubicaba al docente como la primera piedra del cambio social: profesor, luego, sistema educativo y después sociedad. Es decir, nadie niega el rol que tenemos dentro de nuestro entorno cultural ya sea para mantener un sistema o para modificarlo. Por último, pienso que todo va de la mano y que nada se excluye epistemología, informática, educación y acción considero que son elementos que se nutren entre si y que representan un escenario nuevo, pero con oportunidades claras para fortalecer no sólo el aprendizaje, sino además la construcción de este desde las salas de clases al mundo.

REFERENCIAS

[1] “Estándares UNESCO de competencia en TIC para docentes”, Material de clases: Didáctica II, Entiéndase por “capacidades necesarias” de los estudiantes lo que el mismo texto señala: • competentes para utilizar tecnologías de la información; • buscadores, analizadores y evaluadores de información; • solucionadores de problemas y tomadores de decisiones; • usuarios creativos y eficaces de herramientas de productividad;
• comunicadores, colaboradores, publicadores y productores; y • ciudadanos informados, responsables y capaces de contribuir a la sociedad. Pág. 2
[2] “Estándares UNESCO… Negritas y cursivas son del autor, Pág. 2
[3] Ídem. Pág. 4
[4] Ídem. Pág. 5
[5] Ídem. Negritas son del autor.
[6] Ídem.

9/4/2008

- Pensando la Pedagogía.

Durante este tiempo he pensado respecto a la labor docente, mejor dicho, sobre “mi” labor como profesor. Hablar de la pedagogía en 3º persona muchas veces es fácil y gratificante, pero cuando lo haces desde tu propia experiencia; mirándote al espejo las cosas realmente cambian bastante.Si tuviera que elegir un modelo de educación a seguir, sin duda, sería el de Paulo Freire. Este pedagogo brasileño que ideó y practicó la “pedagogía del oprimido” (educación para campesinos y jóvenes analfabetos) es fuente de inspiración. Obviamente él vivió en una época distinta a la mía (década de los ´60), no obstante, pienso que su aporte está lejos de pasar de moda... Él planteaba que la educación debe conllevar a la formación de hombres-sujetos y no la mera reproducción en masa de hombres-objetos… Meros robot.Cuando echas un vistazo a la realidad te das cuenta lo difícil que es ser profesor y más aún en estos tiempos. Alienación, desamor (esto entendido no como relación de pareja, sino como la carencia de respeto y cariño hacia el otro) individualismo, pobreza, consumismo, egoísmo, etc. son aspectos que hacen ver un panorama oscuro al interior de nuestras salas de clases. Por otro lado, está el aspecto constitucional y legal en el cual se sustenta nuestro sistema educativo chileno y que en palabras simples es una vergüenza (aunque los medios y el gobierno nos digan lo contrario). La famosa LOCE del ´90 es la representación más clara del fondo fascista que la educación chilena mantiene. Esto ya venía desde los ´80 con la municipalización de la educación que fue la copia del modelo de Mussolini y su coorporativismo que fue llevado a cabo en Italia donde el Estado se convirtió en subsidiario de privados en educación (además, en salud) lo que provocó una mercantilización de es¨ta; finalmente, pasó a ser un “bien de consumo” en vez de un “derecho” de los ciudadanos… Es lo que hoy vemos en Chile. Pensar en la escuela de Paulo Freire (formación de hombres capaces de modificar su entorno social: hombre-sujeto) o en el rol del profesor según Gabriela Mistral (encender llamas en los corazones de los estudiantes) deben ser pilares fundamentales para seguir enseñando a desaprender aquellos vicios que hoy nos consumen. Ahora bien, esto requiere hacer de nuestras aulas verdaderas trincheras. ¿Por qué para algunos resulta utópico este tipo de planteamientos? Más utópico e irreal era pensar en volar o en tener comunicación instantánea (msn). La educación es la piedra de tope de las naciones, es donde se nutren y crecen; los profesores somos los llamados para generar ese cambio, no se trata simplemente de teorizar, sino de hacer que las cosas ocurran… En la práctica de lo cotidiano.